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Nuevos datos: ¿qué impulsa la movilidad empresarial en Colombia?

Apenas una de cada cuatro empresas colombianas creadas en 2017 permanecían en 2022, de las cuales solo el 6% (4,600) creció. ¿Cuáles son los impulsores detrás de los negocios que no solo sobreviven, sino que prosperan? Nuestro nuevo informe con Confecámaras comienza a explorar los datos, centrándose en factores de crecimiento, creación de empleo y brechas de género.

Una joven en su tienda de comestibles

Ser la primera persona de una familia en ir a la universidad. Personas que crecen ganando más que sus padres. Más mujeres en la fuerza laboral. Todos estos pueden ser indicadores de movilidad social, de mejoras en el bienestar de una generación a la siguiente.

 

Este concepto también se puede aplicar a las empresas. Mientras que muchas empresas fracasan en sus primeros años, algunas muestran signos de movilidad, creciendo de micro a pequeñas, o de pequeñas a medianas, e incluso grandes.

 

Por supuesto, aquellas que sobreviven y crecen también generan más empleos y prosperidad. En una región como América Latina y el Caribe, donde las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) representan el 99.5% de las empresas y el 60% del empleo, es crucial entender por qué algunas empresas crecen y otras no.

 

El crecimiento empresarial es un tema especialmente importante para las empresas dirigidas o propiedad de mujeres en la región; tienden a comenzar y permanecer pequeñas y tienen menos empleados y menores ganancias que sus homólogos masculinos.

 

Uno de los principales factores que contribuyen es el acceso limitado a la financiación. Esta es una restricción significativa para las mujeres debido a sesgos de género y otros factores, y cuando acceden al crédito, los términos suelen ser peores.

 

Dicho esto, la región enfrenta un desafío de datos cuando se trata de identificar las necesidades específicas de las mipymes propiedad de mujeres y las barreras que enfrentan. Al mismo tiempo, la demanda de bonos temáticos como los bonos de género está creciendo rápidamente, lo que exige que las instituciones financieras mejoren la recopilación de datos para las mipymes propiedad de mujeres.

 

Para ayudar a cerrar la brecha de género en las mipymes, necesitamos recopilar más y mejores datos desglosados por sexo y utilizar estos datos para informar políticas y estrategias empresariales.

 

Por eso estamos colaborando con Confecámaras, la Red Nacional de Cámaras de Comercio Municipales de Colombia, y la Iniciativa de Financiamiento para Mujeres Empresarias (We-Fi, por sus siglas en inglés) para crear un Observatorio  de Movilidad Empresarial. El objetivo es generar datos y conocimientos sobre las mipymes en Colombia, con un enfoque en las de mujeres, y los factores clave que contribuyen a su crecimiento.

 

Al iniciar esta iniciativa, nuestro primer informe revela tendencias interesantes basadas en un análisis descriptivo de las empresas colombianas creadas en 2017 que aún estaban operativas 5 años después, utilizando datos del Registro Único Empresarial y Social, la principal fuente de datos de empresas gestionada por las Cámaras de Comercio. Aquí hay algunos puntos destacados:

 

  • Pocas empresas crecieron, pero las que lo hicieron compartieron características clave. Solo el 24% de las 295,000 empresas colombianas creadas en 2017 permanecían en 2022. De estas, solo el 6% (4,600) creció en tamaño (de micro a pequeña, de pequeña a mediana, etc.). Varios factores estuvieron en juego, como el sector y la región. Las empresas en agricultura tenían más probabilidades de crecer, al igual que aquellas en la región del Eje Cafetero del país (61%) en comparación con las de la región Centro Sur. El tamaño también importaba. Las medianas empresas crecieron más que sus contrapartes micro. Además, las empresas constituidas como sociedades tenían casi 30 veces más probabilidades de crecer que las empresas de persona natural. Finalmente, las empresas que participaron en iniciativas clúster y las que exportaron tuvieron una mayor movilidad, lo que destaca la importancia de alianzas estratégicas regionales y el comercio para impulsar la competitividad y el crecimiento.

 

  • A medida que las empresas propiedad de mujeres crecen, las disparidades de género disminuyen. Las empresas donde el representante legal es un hombre tenían muchas más probabilidades de crecer (66%) que sus contrapartes femeninas (33%). Esta disparidad fue mayor entre las microempresas. Una vez que las empresas lideradas por mujeres crecieron de micro a pequeñas, o de pequeñas a medianas, la brecha de crecimiento de género desapareció. Esto resalta la necesidad de centrarse en ayudar a más mujeres a salir de la etapa micro para que puedan seguir creciendo, ya que en Colombia la gran mayoría de las empresas de mujeres comienzan como microempresas constituidas como personas naturales. También señala la necesidad de mejorar cómo se identifican las empresas propiedad de mujeres para el proceso de recopilación de datos, más allá del género del representante legal. Definiciones más amplias que consideren la estructura de activos de la empresa y las mujeres en puestos directivos, entre otros, permitirían un análisis más preciso.

 

Gráfico mostrando la movilidad empresarial por género

 

  • Más crecimiento, más empleos. Las empresas que crecieron crearon un promedio de 30 empleos formales adicionales entre 2017-2022, en comparación con 2 empleos adicionales creados por empresas que sobrevivieron hasta 2022 pero no crecieron. Este hallazgo también toca la idea de por qué las personas inician empresas en primer lugar. Entre las empresas que crecieron, el 63% se creó basándose en una oportunidad de mercado, en comparación con aquellas creadas por necesidad de autoempleo. El género también juega un papel aquí; el 16% de las mipymes propiedad de mujeres se crearon porque las propietarias no tenían otra manera de ganar un ingreso, en comparación con el 5% para los hombres. Este hallazgo subraya las barreras continuas que enfrentan las mujeres en el mercado laboral.

 

Estas son solo algunas ideas iniciales para comenzar a comprender cómo se ve la movilidad empresarial en Colombia.

 

Continuaremos trabajando con Confecámaras a lo largo de 2024 para realizar análisis más profundos y encuestas a nivel de empresas para complementar los datos administrativos existentes. Tenemos la  certeza de que estos esfuerzos proporcionarán más conocimientos para orientar el diseño de políticas e intervenciones públicas y privadas con el objetivo de fortalecer el crecimiento empresarial en el país, tanto para esta generación como para la próxima. 

Autores

Rodolfo Stucchi

Rodolfo Stucchi es Jefe de Efectividad en el Desarrollo para la Región Andina y el Cono Sur en BID Invest y Profesor Visitante en la Universidad de Sa

Patricia Yañez-Pagans

es Economista Líder en la División de Desarrollo Efectivo (DVF) del BID Invest, donde está a cargo del área de evaluación ex-post de proyectos y de

Development Impact

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