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Cómo un puerto pretende ahorrarse 300.000 pesos por hora

300.884 pesos mexicanos – en una jornada normal eso es lo que le cuesta una hora de cierre al Puerto de Manzanillo, el primer puerto de México y uno de los diez principales de toda América Latina. Ubicado en el Pacífico mexicano, lo que pasa o deja de pasar por este puerto impacta a más de 15 estados mexicanos que juntos representan el 60% del PIB nacional.

En 2014 el Puerto de Manzanillo manejó unos 19 millones de toneladas en forma de contenedores marítimos, lo cual equivale al 46% del total de la carga contenerizada de México. El día que esa carga deje de fluir, las empresas que dependen del puerto para recibir y despachar sus mercancías lo notarán – o mejor dicho ya lo notaron puesto que ha pasado más de una vez y podría volver a pasar si no se toman las medidas necesarias.

Los puertos son de las estructuras más impactadas por el cambio climático. No ha de sorprender ya que el aumento del nivel del mar – uno de sus efectos principales – afecta primero a todo lo que se ubica en la costa. Si el Puerto de Manzanillo se inunda y se tienen que parar sus operaciones, la hora de baja les cuesta unos 300.000 pesos a la autoridad portuaria y a las compañías que manejan sus 14 terminales. Es un daño alto pero que se puede reducir de manera significativa si el puerto se prepara para los efectos del cambio climático.

La inversión le saldría a cuenta según un estudio del Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que identificó tres riesgos principales que encara el puerto en relación al cambio climático: inundaciones de las vías de acceso del puerto, daños a la infraestructura por lluvias y un mayor volumen de sedimentos en la cuenca del puerto que obstaculizará la entrada de los barcos.

[caption id="attachment_5263" align="alignleft" width="390"]Los puertos de América Latina están expuestos a una série de riesgos a los que necesitan adaptarse Los puertos de América Latina están expuestos a una série de riesgos a los que necesitan adaptarse[/caption]

Para cada uno de esos riesgos hay una serie de medidas que el puerto puede tomar para reducir sus posibles impactos. Algunas de ellas son:

Actualización del sistema de drenaje

Para reducir la probabilidad y la severidad de las inundaciones en el futuro se puede actualizar el sistema de drenaje del puerto. Así se aumentaría la capacidad de drenaje en caso de lluvias torrenciales y se evitaría la acumulación de sedimentos en los canales de drenaje.

Control de Tráfico

Para mitigar los impactos dentro del puerto después de una inundación, se pueden implementar medidas de gestión del tráfico para minimizar los cuellos de botella, promover la evacuación rápida y mantener la continuidad del negocio durante los eventos extremos.

Limpieza del drenaje del puerto

Una medida operacional que puede ayudar a reducir el riesgo de inundaciones por lluvias es revisar y ajustar el programa de mantenimiento del drenaje, por ejemplo, incrementando la frecuencia de la limpieza del drenaje para asegurar que la máxima capacidad del sistema existente se mantenga todo el tiempo.

Programas de dragado

Para evitar que se pierda la profundidad de calado del puerto pueden actualizarse los programas de dragado. Con obras de dragado programadas de acuerdo a un calendario estricto, se minimiza el riesgo para los barcos y por ende el riesgo económico del puerto.

El estudio de riesgos climáticos realizado en el Puerto de Manzanillo es el primero llevado a cabo para un puerto en toda América Latina y el Caribe. Está claro que algunas de las medidas propuestas son más costosas que otras. Y aunque el puerto implemente cada una de las recomendaciones del plan de adaptación, no podrá evitar todos los cierres operacionales.

[caption id="attachment_5265" align="alignright" width="433"]Los huracanes traen lluvias y mareas que trastornan el funcionamiento de los puertos Los huracanes traen lluvias y mareas que trastornan el funcionamiento de los puertos[/caption]

Sin embargo, con las medidas ciertas se puede reducir el tiempo de baja. La necesidad de actuar es inminente y quedó en evidencia poco después de que los expertos terminaran su estudio cuando el huracán Patricia – el más poderoso ciclón tropical jamás medido en el hemisferio occidental – inundó el Puerto de Manzanillo por casi un día.

Los puertos de los países en desarrollo manejan más del 40 por ciento del total del tráfico de contenedores y al igual que el Puerto de Manzanillo hay otros muchos que si actúan ahora, pueden evitar importantes pérdidas económicas en el futuro.

Escrito por

Tom Sarrazin

Tom Sarrazin es editor general y jefe de diseminación del Departamento de Investigación del BID. Cuenta con amplia experiencia en comunicación estratégica, marketing, redes sociales, narración y posicionamiento organizacional. Tiene una maestría en comunicación y habla con fluidez alemán, español, inglés y portugués.

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