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¿Cómo pueden los equipos de sostenibilidad co-crear valor compartido con los pueblos indígenas?

Para lograr un desarrollo con identidad y generar valor para los pueblos indígenas y el sector privado, los especialistas en sostenibilidad en las empresas pueden acceder a herramientas que faciliten la co-creación y aseguren que su modelo de negocio y/o iniciativas productivas respeten la identidad indígena y creen valor compartido entre todos los involucrados.

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En los últimos años, la sostenibilidad se ha convertido en un aspecto integral de las estrategias comerciales en todo el mundo. A medida que las empresas se esfuerzan por diferenciar sus modelos comerciales de los de sus competidores y reconocen la necesidad urgente de abordar los desafíos ambientales y sociales, muchas han incorporado equipos de sostenibilidad a su proyecto.

Los equipos de sostenibilidad son clave para anticipar y mitigar los riesgos sociales, pero también para desarrollar estrategias que permitan a una empresa innovar al atender a poblaciones diversas. Una de esas oportunidades es la capacidad de involucrar, y generar, valor para los pueblos indígenas que viven en el área de influencia de una empresa o son parte de su base de clientes urbana o rural.

En América Latina y el Caribe, es crucial que estos especialistas reconozcan la importancia de integrar la visión de las personas indígenas en las iniciativas privadas.

Para lograr un desarrollo sostenible que realmente genere impacto y respete la identidad indígena, los especialistas en sostenibilidad deben involucrarse y co-crear iniciativas productivas con las comunidades. Para hacerlo, el sector privado tiene acceso a herramientas que facilitan la creación conjunta y la colaboración, capaces de garantizar que las iniciativas productivas respeten la identidad indígena y, al mismo tiempo, creen valor compartido para todos los involucrados.

En América Latina y el Caribe, la población indígena se estima en 53,41 millones de personas, lo que representa el 9,8% del total. Sus perspectivas culturales, sociales y ambientales son únicas y de gran valor para dar forma a los esfuerzos de crecimiento sostenible. De hecho, su conocimiento tradicional y su profunda conexión con la tierra ofrecen información muy valiosa sobre prácticas sostenibles y gestión de recursos. Más allá de eso, dado que el sector privado prioriza la diversidad en su base de consumidores, su modelo de negocios necesariamente debe reflejar los valores y prioridades de sus clientes indígenas.

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Por otro lado, las comunidades indígenas a menudo enfrentan efectos desproporcionados de los proyectos, por lo que es crucial involucrarlas en los procesos de toma de decisiones, no solo para tener en cuenta sus preocupaciones y salvaguardar sus derechos, sino también para abrir la puerta a nuevas oportunidades de innovación.

La co-creación presenta un camino hacia la innovación y la implementación efectiva. El término se refiere a un proceso de colaboración donde las partes interesadas, incluidas las comunidades indígenas, participan activamente en la configuración de iniciativas comerciales. Al involucrar a los pueblos indígenas desde el principio, los equipos de sostenibilidad pueden conocer sus prioridades y diseñar conjuntamente estrategias que se alineen con sus valores y aspiraciones culturales.

Este enfoque de colaboración no solo mejora la legitimidad y la adecuación cultural de las operaciones comerciales, sino que también genera confianza y fomenta asociaciones a largo plazo.

Para comprometerse de manera efectiva con las comunidades indígenas, los equipos de sostenibilidad deben emplear estrategias, principios y herramientas que faciliten un diálogo significativo y la creación conjunta. Estas herramientas pueden incluir:

a. Mapeo Participativo: Las técnicas de mapeo participativo, que van desde la documentación manual hasta el uso de Sistemas de Información Geográfica (SIG), permiten a las comunidades indígenas documentar y compartir su conocimiento de la tierra, los recursos y los monumentos culturales. Esto permite a los equipos de sostenibilidad comprender mejor las prioridades de la comunidad e integrarlas en el diseño de proyectos y productos.

b. Planes empresariales participativos: son fundamentales para evaluar la viabilidad económica de las iniciativas empresariales y sentar las bases para su puesta en marcha. Uno de los métodos más sencillos y didácticos para crear y co-desarrollar planes de negocios con comunidades es el modelo Canvas. Este enfoque consta de nueve fases: identificación de los clientes objetivo y los objetivos y características del producto o servicio; determinar el punto de venta único en comparación con los competidores; considerando los canales de distribución, los flujos de ingresos y las ganancias estimadas; identificar recursos clave y relaciones con los clientes; delinear actividades cruciales y socios clave necesarios para las operaciones comerciales; y análisis de estructuras de costos. La información necesaria para la elaboración de planes comerciales debe recopilarse a través de talleres participativos que incluyan representantes de todos los sectores de la comunidad u organizaciones comunitarias involucradas en la oportunidad comercial.

C. Consentimiento Libre, Previo e Informado (FPIC por sus siglas en inglés): El FPIC es un principio crítico que asegura que los derechos de los pueblos indígenas sean respetados y defendidos. Las herramientas que respaldan el proceso de CLPI, como las plataformas en línea y los sistemas de apoyo a la toma de decisiones, permiten consultas transparentes e inclusivas, lo que ofrece la oportunidad a las comunidades indígenas de aportar su consentimiento o disentir sobre la base de una comprensión integral de los impactos potenciales de la iniciativa productiva o modelo de negocios.

d. Identificación de mercados locales: los equipos de sostenibilidad deben reconocer el potencial de diversificación de sus cadenas de valor mediante la creación de oportunidades comerciales para los proveedores autóctonos. Este enfoque ofrece múltiples oportunidades comerciales, desde la generación de alternativas productivas hasta la construcción de economías basadas en el abastecimiento sostenible. Identificar y analizar las cadenas de valor locales puede conducir a un desarrollo sostenible desde el punto de vista económico, cultural y social, respetando las características únicas de los pueblos indígenas. Una empresa puede mapear los diferentes tipos de cadenas de valor, como comunitarias, intracomunitarias, asociativas y alianzas con empresas, para ser integradas como parte de su cadena de valor.

Al incorporar las perspectivas indígenas en las estrategias de sostenibilidad, las empresas pueden crear valor compartido que beneficie tanto a la empresa como a las comunidades indígenas. Los proyectos co-creados tienen el potencial de generar oportunidades económicas, preservar el patrimonio cultural y mejorar el bienestar social. Esto no solo fortalece la legitimidad social para operar, sino que también fomenta relaciones sostenibles y de largo plazo que van más allá del mero cumplimiento de las normas.

Si bien el proceso de creación conjunta es esencial, requiere un esfuerzo y un compromiso sostenidos en el tiempo. Los equipos de sostenibilidad deben estar preparados para abordar los desequilibrios de poder, las barreras del idioma y las diferencias culturales a lo largo del proceso de participación. Las comunidades indígenas no son homogéneas y los equipos de sostenibilidad involucran a diferentes grupos, incluidas las mujeres, para garantizar que el modelo de negocio final refleje sus perspectivas. También deben garantizar que las voces indígenas se incluyan en todas las etapas de la toma de decisiones, desde la planificación del proyecto hasta el seguimiento y la evaluación.

Al final, para los equipos de sostenibilidad que se esfuerzan por lograr un impacto significativo y duradero, el compromiso efectivo con los pueblos indígenas no es solo un imperativo ético sino también una necesidad estratégica. Al emplear herramientas que facilitan la creación conjunta y la colaboración, las empresas pueden desarrollar iniciativas sostenibles que valoren la identidad indígena, preserven el patrimonio cultural y generen valor compartido para todas las partes interesadas involucradas.

Juntos, podemos cocrear un futuro en el que el desarrollo sostenible realmente adopte los principios de diversidad, equidad e inclusión.

 

Autores

Isabel Berdeja

Isabel es oficial de género, diversidad e inclusión en BID Invest, adonde se incorporó en 2019. Isabel es responsable de diseñar y ejecutar servici

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